Chile, como varios países de Latinoamérica que están en vías de desarrollo y por ende en un constante crecimiento, tiene que resguardarse bajo los tres pilares con los que cuenta para que no nos golpee tan fuertemente como nación, crisis económicas-financieras que provocan grandes pérdidas. Es así como Chile, se ve relejada como una nación adversa al riesgo bajo estas medidas que son: el superávit estructural, el rol autónomo del Banco Central y la regulación bancaria. Por lo mismo, concuerdo plenamente con que el gobierno debe hacernos sentir como ciudadanos, seguros y protegidos ante eventualidades que pueden devastar a un país.
Tener una cartita bajo la manga, es sinónimo de una buena organización y administración de recursos y pienso que Chile ha logrado muchas cosas al ser un país adverso al riesgo. Por otro lado, creo que a nivel de personas no somos tan adveras al riesgo, esto queda reflejado en los altos niveles de endeudamiento que en estos tiempos son mayores debido a la baja tasa de interés que ofrecen los bancos.
Todo lo anterior, hace relación con la actitud conservadora adoptada por Chile desde hace mucho tiempo y considero que debido a tantas etapas de dificultad que ha tenido que pasar el país, lo más adecuado es que siga con esta política y aunque a veces sintamos que no avanzamos como nación yo dejaría la inquietud de lado y pensaría que mejor es ir “lento pero seguro”.
sábado, 22 de agosto de 2009
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